lunes, 30 de mayo de 2016

Tres poemas del libro "Flores sobre la herida" de Lucía Carmona

Remolino

Se levanta
contra la tranquera del invierno.
Nadie sabe quién cerró la puerta del silencio
para que entrara el polvo
en remolino.
Por sus extraños pasadizos
es posible la unión de los cuerpos
que no existen.
No se sabe
si alguien cobró la vida
más cara que el presagio
o es un remedo del arco de la tierra.
El polvo no conoce los puntos cardinales
en su interior
vive sólo ceguera.

Adiós hermano

La aridez del lapacho
que fue flores rosadas
cuando te marchabas
nos avisa que es hora
de encender las ventanas
abiertas al ocaso,
prender fuego a la muerte
y tenerte de vuelta
con tus ojos oscuros
ya nuestros para siempre
(fragmento)

Lunar

Y prefiero
abrazar
la conjunción de lunas
todas rasgadas
en la mitad del arco.
Prefiero abrazar
ese vacío anterior al sudario.
Quiero quedarme así
peñasco en la neblina,
así
perfil de mi perfil,
así,
amor mío.


2 comentarios:

  1. pequeños, grandes bellos!!... caricia lieraria en una tarde fìa...

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